| Julio Villanueva Chang fuera de foco |
"¿Quién es?, ¿cuál es su revista?", preguntaban dos estudiantes en una esquina. No conocían al genio de pinta oriental que escribe y edita crónicas en Etiqueta Negra como buen militante de la lectura larga y el olor a tinta. "De cerca, nadie es normal", inició Julio Villanueva Chang su taller donde admitió que era muy difícil enseñar a escribir en dos horas.
El aforo de 45 personas del salón H-112 fue rebasado largamente. El taller de "Vamor a Leer" fue dictado entonces a puertas abiertas. "Los medios impactan con la cifra, yo busco algo diferente", dijo para diferenciar su trabajo del periodístico de todos los días.
"No soy profesional, soy artesano"
Villanueva Chang repartió una separata con varias lecturas y caricaturas para ilustrar. La primera pertenecía al libro "Creía que mi padre era Dios" de Paul Auster. El cronista contó su experiencia con Gay Talesse. Tenía media hora para hablar con él y se quedaron dos horas tomando whisky.
Entró a trabajar joven a La República como corrector de estilos. También fue portero de edificios en San Isidro para redactar una crónica ("¿Quién es esa persona que sabía un poco de todos?"). Los asistentes de atrás que no lo conocían seguían preguntándose cosas entre ellos mismos.
Además contó una anécdota con un albañil que esperaba en su sala mientras Villanueva terminaba de hacer unas cosas. El albañil hojeó una revista Etiqueta Negra y, cuando le avisaron, entró a trabajar. Al irse le pidió si podía llevarse la revista de marras para leerla en casa. Aquella vez Villanueva Chang quiso tanto llorar que le regaló varias revistas.
"El gran trabajo del cronista es aprender esperar a que algo suceda. Como tienes poco tiempo no sucede nada o sucede lo de siempre y a eso no eres capaz de sacar partido por cierta incapacidad, ambición, curiosidad, capacidad de asociación crítica, una serie de cosas que tienen que ver con don y ADN y no solamente con un buen maestro".
Ante la pregunta de si Internet no avasallaría un día a la tinta. Villanueva Chang respondió "yo lo hago porque quiero, esa es mi apuesta". Es su elección porque el cronista elige, discrimina, separa e inventa. De alguna forma manipula.
En cuanto a los perfiles, pidió no excusarse en la fama de alguien ni en un tema que ya esté muy tocado. Las cosas nos pueden sorprender todavía, sólo hay que saber cómo seleccionar una idea dentro de un caos.
"El título es como un faro. El título y una pregunta que me ayuda a ordenarme y que cuando estoy escribiendo me puedo dar cuenta cuál es o no la historia. El faro es una luz en la oscuridad, en el panorama que de vez en cuando vuelve a aparecer para recordarte de qué se trata esto"_____________________
Aquí una parte del taller. Disculpen el audio.
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